“La evidencia visual puede definir el resultado de tu reclamo.”

Uno de los pasos más importantes para proteger tu propiedad y respaldar un reclamo de seguro es contar con fotografías claras, organizadas y útiles. Muchas veces, los propietarios toman fotos que no son suficientes, no están bien enfocadas o no capturan los ángulos necesarios para demostrar el daño.
En Let Us Claim, hemos visto cómo una buena documentación visual puede acelerar un reclamo, aumentar la claridad del caso y evitar disputas con la aseguradora. Por eso, en este blog te explicamos cómo tomar fotografías efectivas antes y después de un incidente para proteger tu hogar y tu póliza.
1. Toma fotos antes del daño: la clave del “estado previo”

La aseguradora siempre quiere comprobar cómo estaba tu propiedad antes del impacto. Contar con fotografías previas evita que el seguro cuestione si un daño existía o no.
Qué incluir:
- Fachada completa de la propiedad
- Todos los lados exteriores
- Techo desde distintos ángulos
- Paredes interiores, techos y todos los cuartos
- Zonas propensas a filtraciones:
- baños, cocina, lavandería
- Sistemas importantes: panel eléctrico, calentador, tuberías visibles
2. Usa buena iluminación y evita sombras
Para que las fotos sean útiles, deben ser claras. Fotografías oscuras o con sombras fuertes pueden ocultar daños o hacer difícil demostrar detalles.
Recomendaciones:
- Toma fotos durante el día
- Abre cortinas o enciende luces si estás en interiores
- Evita tomar fotos directamente contra el sol

3. Fotografía de lejos y de cerca para mostrar contexto

No basta con mostrar un daño específico. También debes mostrar dónde está ubicado dentro del hogar.
Incluye:
- Una foto general del área (por ejemplo, “cuarto completo”)
- Una foto a media distancia
- Una foto en primer plano del daño
Esto ayuda a entender la magnitud, la localización y la causa posible.
4. Captura el daño desde varios ángulos
Un solo ángulo puede ocultar detalles. Cuando se trata de daños por agua, viento o filtraciones, diferentes perspectivas ayudan a confirmar la severidad del problema.
Qué hacer:
- Fotografiar desde al menos tres ángulos
- Tomar una foto vertical y una horizontal por cada punto
- No te limites a un solo tipo de encuadre

5. No olvides la evidencia del entorno

A veces el daño está relacionado con algo fuera de la casa, como un
árbol caído, escombros o un poste derribado
Incluye:
- Calles cercanas inundadas
- Escombros o ramas que impactaron la vivienda
- Objetos desplazados por viento
- Zonas exteriores afectadas (cercas, terrazas, patios)
Esto puede ayudar a demostrar que el daño fue causado por un evento cubierto.
6. Documenta también lo que no parece dañado
Esto es muy útil cuando se discute si el daño fue total o parcial.
Registra:
- Áreas que se mantuvieron intactas
- Zonas sin impacto
- Partes del techo o paredes sin problemas visibles
Demostrar contraste entre lo dañado y lo intacto ayuda a reforzar el reclamo.

7. Guarda todas las fotos en carpetas organizadas

La organización es tan importante como las fotos. Muchas personas pierden imágenes o no recuerdan de qué área son.
Sugerencia de organización:
- Carpeta “Antes del daño”
- Carpeta “Después del daño”
- Subcarpetas: Cocina / Baño / Exterior / Techo / Habitación 1, etc.
Si presentas un reclamo, esta estructura facilita el proceso.
Conclusión
Las fotografías son una pieza clave en cualquier reclamo de seguro. Una documentación clara, ordenada y detallada puede evitar retrasos, confusiones y pagos insuficientes. Tomarte el tiempo para tomar buenas fotos antes y después del daño es una de las mejores inversiones de protección que puedes hacer.
En Let Us Claim podemos ayudarte a saber qué documentar, cómo interpretarlo y cómo presentarlo correctamente para que tu reclamo sea más sólido desde el primer momento.
Si necesitas apoyo para documentar los daños de tu propiedad o deseas una inspección gratuita, contacta a Let Us Claim. Nuestro equipo te orientará paso a paso para que tu evidencia sea clara y efectiva.
